La Torre de Valdemanco (Primera escalada 17-abril-1955)

Lo que aconteció años atras, leyendas, anécdotas, noticias, curiosidades, encadenamientos, porrazos, bulos, etc.

Moderador: Guadaña

La Torre de Valdemanco (Primera escalada 17-abril-1955)

Notapor viaclasica » Mié Dic 07, 2016 8:34 pm

Comparto este documento aunque no tenga relación con la Pedriza, sino de la otra estribación de la sierra de Guadarrama, la serranía de Valdemanco y La Cabrera, que posee un afloramiento granítico importante en la región madrileña.
Desde hace más de medio siglo fue recorrida por peñalaros, en su continuo peregrinaje e incesante necesidad de reencontrarse con uno mismo. La Torre de Valdemanco, siendo una modesta escalada, por su cara norte, es posible alargar la misma, comenzando por una desconocida vía, que parte más abajo del zócalo de la torre, cuyo buril de inicio, prescindible por la buena fisura que la domina. Empezar desde aquí, le confiere una completa ascensión, con una preciosa cumbre desde donde contemplar la cada vez más domesticada sierra Guadarrameña. Muchas gracias.

La Torre de Valdemanco (Primera escalada 17-abril-1955)

La razón de ser del verdadero montañismo es esta: una imperiosa necesidad de renovación interior. (V. Gayda, "En Saboya. Memorias e impresiones alpina".)

Un día del otoño pasado, ya de cara al invierno, nos encontrábamos Flores y yo registrando escrupulosamente las piedras caballeras de la Sierra de la Cabrera. Primero habíamos subido al Pico de la Miel (1.384 m.), poniéndonos perdidos, en nuestro afán de directísimas, de arañazos, musgo y tierra, secuela inevitable de las escaladas de "Baja Montaña". Luego tuvimos que andar a gatas por las llambrías de la cumbre, pues la escarcha de la noche había convertido aquello en una pista de hielo. Y tan concienzudamente estuvimos recorriendo todos los rincones en busca de algo interesante, que cuando alcanzamos el collado de Cancho Gordo (1.564 m.), el sol, con sus últimos rayos, nos decía adiós desde las Cabezas
de Hierro.

Allí mismo preparamos el "vivac". Buscamos agua, cenamos al calor de una pequeña hoguera, porque el frío se dejaba sentir, y metidos en los sacos estuvimos un rato contemplando las luces de la llanura y las estrellas, hasta que el sueño, en complicidad con el silencio, las tinieblas y el cansancio, se apoderó de nosotros. Antes de que amaneciese estuvimos ya en pie. La perspectiva de continuar por terreno desconocido nos espoleaba.

Además, queríamos llegar hasta el Pico de Mondalindo, señor de la Sierra de Retuerta, para enlazar así con el punto máximo alcanzado en otra excursión hecha en sentido contrario, desde La Morcuera, e ignorábamos lo que nos costaría volver a La Cabrera, donde habíamos dejado la moto. La mañana era fresca y descendíamos hacia el collado de Valdemanco, a buen paso. --Mira allí --dijo, de pronto, Antonio. Volví la cabeza adonde señalaba y contemplé un risco que se destacaba visiblemente en la ladera del Cancho. Parecía una torre protegiendo el pueblo de Valdemanco, o vigilando estratégicamente el collado.

Estuvimos un buen rato contemplando su silueta, pero sin acercarnos, pues su situación nos apartaba bastante de nuestro itinerario.
--Lo dejaremos para otra ocasión, convinimos.

***

Pasó el tiempo. Vino el invierno y la nieve, y tuvimos la dicha de despertar otras muchas veces en rincones más remotos aún de nuestras montañas. Después...llegó la primavera.
Uno de nosotros dijo un día:
-¿Te acuerdas de aquel risco?
--¡Ah, sí!
-¿Podríamos ir el sábado próximo?
-¿De acuerdo?

Carlos Benavides se unió a la partida, y allá fuimos carretera de Colmenar arriba, hasta Miraflores y Bustarviejo.




En la taberna del pueblo charlamos un rato con los que allí había, tratando de averiguar algo de la toponimia local, aunque sin gran éxito. En cambio, todo fueron facilidades para dejar las motos y para que nos indicaran el camino a seguir: la carretera de Valdemanco hasta un Vía Crucis, que termina en la Ermita de la Soledad. Aquí había que seguir, hacia la izquierda, una cañada que rodea la Sierra de Retuerta, en la que identificamos algunos puntos de nuestro reconocimiento del otoño, como una calicata de wolfframio, eco mudo de la fiebre prospectiva surgida al calor de la pasada contienda mundial y un acantilado desde el que, según nos explicó un pastor, acostumbraban a despeñar los perros que querían sacrificar. Conocía otros procedimientos empleados en los pueblos para suprimir los animales indeseables, tales como ahogarlos en la presa del molino o colgarlos de un árbol; pero este de la roca Tarpeya era nuevo para mí.

El "vivac" lo hicimos en el mismo collado de Valdemanco, al abrigo de una roca. Hacía también una buena noche, pero la brisa que soplaba nos dió algo de guerra con el infiernillo y las velas. Al final, se calmó. Temprano, recogimos los trastos y nos acercamos a nuestra meta. Mientras yo hacía unas fotografías, Carlos y Antonio iniciaron el reconocimiento. Cuando me reuní con ellos me informaron del resultado: la cara O., descartada. En la cara S … tal vez una mosca podría hacer algo. Por la E. había posibilidades, pero recurriendo
a la escalada artificial. Solamente en la cara N. se intuía una "vía normal".

Empezó Antonio, pues, por esta cara. surcada por una fisura oblicua y ascendente hacia la derecha. Colocó una clavija, que le ayudó a izarse en bavaresa e introducirse en la fisura. Al estrecharse ésta hubo de salir por fuera, y como el musgo hacía la roca resbaladiza (como cara N. que era), puso otra de seguridad o, más bien, creo yo, para vencer el obstáculo psíquico. Finalmente, atravesó la horcada formada en la arista por una gran laja y llegó a una plataforma situada detrás, que se ofrecía excelente como punto de descanso. Allí se le reunió CarIos y, tras él, yo, que iba recuperando.




Una serie de agarres permitió a Antonio continuar hasta una segunda plataforma, y aun descender un poco, a fin de hacernos sitio. Para volver a ganar la arista se presentaba ahora un escalón liso y bastante alto, y como, dada nuestra posición en la cordada, era Carlos el mejor situado, fué éste quien pasó en cabeza, doblemente asegurado. Lo hizo con tal soltura que nos engañó, pues cuando nos llegó el turno a nosotros no lo encontramos tan fácil, cosa, por lo demás, bastante frecuente no yendo de primero. El resto de la arista tenía abundantes irregularidades y conducía directamente a la cumbre, que en todo seguía pareciendo un torreón, rodeado de almenas.




Era un balcón excelente sobre el valle de Valdemanco, en el que estuvimos un buen rato gozando de la visión que nos ofrecía: la silueta del Yelmo, en la Pedriza, la Najarra, las Cabezas de Hierro y, más cerca, el vértice Pendón (1.545 m.). Luego construimos un "cairn" y dejamos, a guisa de buzón, una caja de cigarrillos con una tarjeta.




Dijimos adiós a la cumbre, pusimos un anillo de cuerda en una de las "almenas" y descendimos en "rappel" por la cara S. hasta la base.




MÁXIMO SERNA. G. A. M. PEÑALARA.

Fuente: Publicaciones Peñalara.
Avatar de Usuario
viaclasica
Site Admin
 
Mensajes: 4483
Registrado: Lun Oct 23, 2006 7:36 pm

Re: La Torre de Valdemanco (Primera escalada 17-abril-1955)

Notapor viaclasica » Mié Dic 07, 2016 9:31 pm

En esta repetición accedimos por una vía desconocida que comienza en el pedestal que forma la Torre de Valdemanco. Comenzamos por un diedro llamativo, con buena fisura y empotramientos de manos. La primera reunión se monta, dos metros por encima de los buriles de la reunión, en un gran puente de roca.

El segundo largo consiste un ligero trámite hasta una plataforma pedregosa, donde comienza la vía Norte. Esta al rezumar agua y presentar una adherencia mala, optamos por seguir por una fisura ancha, que se asciende mejor por fuera que encajándose en ella. Al superarla, recorremos su interior en travesía hasta la horcadina que forma la torre.

Un tercer y último largo, por una vía equipada, llamada "nuevos tiempos", nos dejará en la bonita cumbre, desde donde contemplar el paisaje. Se sugiere mejor rapelar de la instalación de rápel, son dos spits de 10. Muchas gracias.

Primer Largo
Imagen
Imagen
Imagen
Imagen
Imagen

Segundo largo Vía Norte o nórmal, no repetida por encontrarse húmeda. Ha habido un desprendimiento en el comienzo, justo donde los primeros ascensionistas instalaron una clavija.
Imagen

Variante seguida como segundo largo hasta la horcadina
Imagen
Imagen

Cumbre
Imagen

Rápel desde un mogote. Corren mal las cuerdas si estas se encajan en la fisura. Mejor rapelar desde los spits.
Imagen

Croquis provisional
Imagen
Avatar de Usuario
viaclasica
Site Admin
 
Mensajes: 4483
Registrado: Lun Oct 23, 2006 7:36 pm

Re: La Torre de Valdemanco (Primera escalada 17-abril-1955)

Notapor lorenzo » Jue Dic 08, 2016 2:21 pm

Una bonita ascensión a la Torre a la que nunca había subido.Entretenida ruta la elegida para llegar arriba evitando el mosgo empapado.
Gracias por llevarme Uge, lo pasamos bien teniendo en cuenta los contratiempos.
lorenzo
 
Mensajes: 3
Registrado: Mar Jun 22, 2010 12:43 pm


Volver a Historias de la escalada

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado

x